Con motivo de cada 5 de marzo, se conmemora con profundo pesar y solemne reverencia el tránsito terrenal de un hombre que consagró por entero su existencia —con generosa vocación justiciera y entrega sin límites— a la lucha incansable por la dignidad, la soberanía y la emancipación de millones de seres humanos. Su legado, forjado en la coherencia y el sacrificio, lo erige como el apasionado continuador del ideario libertario de Simón Bolívar y José Martí, y como el más entrañable, leal y solidario amigo que han tenido Cuba y su líder inmortal, Fidel Castro Ruz.
Por todo ello, elevamos nuestra voz para proclamar:
Gloria eterna a Hugo Rafael Chávez Frías.
