Cada 5 de marzo se recuerda con profundo pesar la partida de un hombre que entregó su vida. Fue el apasionado continuador de Bolívar y Martí, el más entrañable amigo de Cuba y de Fidel
Con motivo de cada 5 de marzo, se conmemora con profundo pesar y solemne reverencia el tránsito terrenal de un hombre que consagró por entero su existencia —con generosa vocación justiciera y entrega sin límites— a la lucha incansable por la dignidad, la soberanía y la emancipación de millones de seres humanos.
