Alemania

Proceso de cambios geopolíticos en Europa y papel de Alemania en la política económica de la UE, desde 1990 hasta el 2015.

Introducción.

El derrumbe del sistema socialista europeo ocurrido a fines de los ochenta del siglo XX, dictó la necesidad de potenciar nuevamente la integración euroccidental mediante el paso a una nueva fase: la construcción de la Unión Económica y Monetaria y el inicio de la marcha hacia la unidad política europea. Tales fueron las ideas esenciales contenidas en la iniciativa franco –alemana de abril de 1990 y de la subsiguiente cumbre europea de Dublín, que sirvieron de motor impulsor de este proceso.

Dichas propuestas fueron sometidas a un prolongado debate en las conferencias intergubernamentales convocadas al efecto en diciembre de 1990 y que culminaron un año más tarde, en diciembre de 1991, con la aprobación de los Tratados de Maastricht.

La política interna y exterior de Alemania con Ángela Merkel.

Resumen.

La política exterior alemana practicada desde 1949, con fuertes componentes morales, de bajo perfil y fuertemente arraigada al Occidente—específicamente a la Unión Europea y Estados Unidos, parece transitar hacia una nueva etapa de mayor activismo en el sistema internacional. Alemania con Angela Merkel, máxima representante del gobierno alemán desde 2005 y por tres períodos consecutivos, se ha transformado de una potencia económica regional a un actor político de peso. A pesar de las reticencias iniciales, por permanecer como hasta entonces, enmarcado en las fronteras nacionales, Alemania se ha convertido en el eje central de la integración europea y ganado presencia en los conflictos internacionales. Los acontecimientos de significación que han tenido lugar tanto en el continente como en la política internacional, han obligado a la política exterior alemana a salir de su retraimiento y al país asumir mayor protagonismo y responsabilidad, incluso al costo de abandonar principios básicos como el de ser una potencia civil.

¿Cómo ve la Alemania de Merkel a China y Rusia?

Resumen.

La política exterior alemana hacia China y Rusia está determinada esencialmente por razones económicas. Si bien los principios de la política exterior alemana difieren de las estrategias rusas y chinas, la importancia de las relaciones comerciales ha permitido el diálogo, no exento de contradicciones, entre estos países. En 2005, cuando Merkel se convierte en la máxima representante del gobierno alemán, las relaciones alemanas-rusas y alemanas-chinas sufren un enfriamiento, provocado esencialmente por el discurso proocidentalista de la Canciller. A finales del primer mandato y con la crisis europea ya en curso, Alemania encuentra en el país asiático un mercado perfecto para sus exportaciones, marcando el comienzo de una etapa especial en las relaciones bilaterales. En el caso ruso, la crítica abierta al presidente Vladimir Putin y el sentimiento antiruso, promovido por los medios de comunicación alemanes, quebraron el ritmo vertiginoso de los lazos cordiales que llevaban estos países desde la reunificación. Sin embargo, la dependencia energética a Rusia ha obligado a Merkel, en más de una ocasión, a bajar el tono de su discurso a favor de la democracia.

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